Mis alumnos vienen de todos los caminos profesionales de la vida. Médicos, enfermeras, kinesiólogos, ingenieros, analistas de sistemas, administradores, farmacéuticos, todos con distintas formaciones y distintas formas de enfrentar los problemas. Estas formas de enfrentar los problemas se reflejan en la forma de llevar información sobre los pacientes, y de comunicarse entre profesionales.
Tuve una discusión cordial hace poco con un alumno médico:
A: "¿Por qué está mala esta respuesta?"
Yo: "Porque olvidaste redondear, como pedía el enunciado."
A: "¡Pero eso no es importante!"
Encuentro que esto es super interesante. En una escuela de ingeniería o computación, no contestaste como se pedía y está malo. Lo que opines es menos importante que las reglas claras. El problema decía "redondee." ¿Redondeaste? ¿No? Entonces está malo.
La formación médica tiene un poco más de espacio para la sutileza. Lo que opinas puede tener importancia, dependiendo del contexto y hay, relativamente, alguna tolerancia para las opiniones divergentes... especialmente si están bien articuladas. Los médicos viven con el espectro de lo que no saben, del diagnóstico diferencial que no se les ocurrió, y de que deben defender sus diagnósticos. En el caso de mi alumno, redondear era menos importante que conocer el proceso, así como en la práctica distinguir si un soplo es mitral o aórtico no es tan importante como encontrar el soplo (ambos casos terminarán en una ecocardiografía para determinar realmente dónde está el problema, si es que hay uno en primer lugar).
Juntar ambos grupos y tratar de hacerlos trabajar en un objetivo común es un poco como juntar nitro y glicerina.
Los médicos quieren volver a atender a sus pacientes. No entienden por qué es tan importante gastar dinero tonteando con las fichas clínicas, que hacen exactamente lo que tienen que hacer en papel.
Los computines, por mientras, no se pueden meter en la cabeza que alguien desconozca que está trabajando en el siglo 19. Que la eficiencia y economía de escala que trae computarizar las fichas clínicas serán ahorros a mediano y largo plazo. Que la información electrónica puede estar en varios lugares a la vez, se puede respaldar y procesar.
¿Quién tiene razón? Ambos... pero no completamente. Acá hay muchísimo material para seguir explorando a futuro.

